Publicidad:
Terra
La Coctelera

Como diría heminway... estalló

Hoy ha sucedido... Ya no aguanto más...

Cualquier cosa antes de odiarme más de lo que me odio. Ahora es sencillo... otro trabajo de mierda, otra ciudad... Ya me he dado cuenta de que en realidad no entiendo ni entenderé este tinglao que teneis montado. En vuestra seguridad está vuestra debilidad. No voy a castigarme por ser como soy, castigaos vosotros por dar cobijo a mi y los míos. Daos cuenta de que podreis tener al rebaño juntito y silencioso, pero los perros que lo guardan, vuestros perros, son lobos, como yo. Podéis darles de comer, darles entretenimientos... pero son lobos, algunos de los cuales despiertan de su letargo y en vez de comer hamburguesas de tofu, matan ovejas y se dan el gran festín... Teneis suerte de nuestro espíritu solitario, si nos juntásemos sería el fin de vuestro rebaño, pero eso no pasará...

Sé que hablo al viento, que las ovejas no entienden aullídos, que es inútil intentar describirles su propia estupidez... ¿y qué más me da?... pudríos... jodeos... no soy culpable aunque los pastores así os lo digan...

Se acabó, yo lo he intentado... ahora ya no tengo miedo sino a lo que antes tenía... son cosas que jamás comprenderíais... son cosas reales que os parecen fantasías... seguid leyendo novelitas de espías y matones, seguid creyendo en el amor,  embadurnaos de crisis y fantásticas soluciones, llorad por falta de plasma... lo que os digo... JODEOS...

Pero sabed que un perro se ha escapado, que un lobo vuelve a sonreir mientras observa vuestros cuartos traseros.

Si algun dia te apetece ya sabes donde encontrarme

Si algún día te apetece, ya sabes dónde encontrarme:  godrimarro@hotmail.com

Me alegra volver a saber de ti, aunque sientas lo que ahora sientes.

Un abrazo, falbala.

El lobo está contento gracias a unas tristes palabras... irónico.

A quien quiero enganar exudo instinto todos mis poros

¿A quíen quiero engañar? "exudo instinto por todos mis poros" pienso mientras lio otro cigarrillo. Pido otra coca-cola ( en mi nueva vida nada de alcohol).

Estoy en un bar de barrio de una pequeña capital, con una vida pequeña entre mis zarpas... Qué ganas me dan de hacerla trizas.

Un año de ¿rehabilitación? y ya estoy cansado... "Cuéntame qué hacías antes" me decía con acento argentino. Le conte lo que pude contarle, suficiente como para salir huyendo... pero se quedó, y me quiso. Pero ¿a quién quiero engañar?, le confié cosas... me costó abrirme pero lo hice... Un año después descubro que es ella la que no confió en mi... "hay cosas que no te he contado..." ¿Qué esperabas viejo lobo? ¿que colgarías tu vida anterior y descubrirías un mundo maravilloso? No imbécil, no. No sé qué esconde, no me importa lo más mínimo. Antes sí nena, antes sí bebota, ahora no. Cuando estes lista te diré adiós, cuando crea que no vas a caer dejaré que vuelvas a caminar sola.

Estoy cansado. Desilusionado. Estudio la manera de vivir mi nomadismo, de afilar las garras sin hacer daño, de enseñar los dientes y de alguna forma ser útil, no odiado (sobre todo por mi mismo)... Difícil, pero daré con la solución.

¿Sabes? A veces te hecho de menos, sobre todo por las noches. Cuando estoy solo me dedico a mirarte a los ojos, juego a imaginarnos juntos (algo que de sobra sé nunca pasará). Vivimos en una casita, se nos ve felíces. Cuando dejo de jugarsoy consciente de que lo que veo son apenas unos fotogramas de una peli de hora y media de duración... "¿y el resto del metraje?" me pregunto ahora.(por dios, que alguien ponga un bozal al difunto Marley...es machacón... ¿cómo se come que un león como un ión es Sión...).Pues el resto del metraje oculta soledades en compañía, odiosas rutinas, silencios con tele de fondo, enfados estúpidos... ya te imaginas. Pero esta convicciónno me impedirá seguir enganchado a esos fotogramas... me calman. (Mmmm... ACDC... estos sí se dejan oir).

Estoy cansado. Inquieto, como si algo gordo fuese a ocurrir. Vuelvo a no dormir. Los fantasmas siguen ahí, es verdad que espacian sus visitas y que ya no me aterran, pero molestan. Babeo y gruño para mis adentros, no sé cuánto voy a aguantar esta vida que los demás llaman cómoda...

Bueno Falbala, ahi tienes alguna novedad... Espero saber de ti. Te mando uno de los abrazos que me das en mis fotogramas...

Así pensaba, así sentía...

Parece increible... ahora me cuesta reconocerme y sin embargo, no hace más de 8 meses que así pensaba y así sentía... El volcar aqui estos escritos es quizá un homenaje incosciente, un adiós a lo que fuí...

No existe nada más bello que la guerra...
en ella el hombre se convierte en animal,
pero es puro.
En medio del caos
no hay medias tintas ni falsas apariencias...
Eres lo que eres....
sólo un hombre
Exactamente igual que en la muerte.
Joder, necesito una guerra¡¡¡ No soy bueno... ni quiero... solo quiero morir como lo que soy, un soldado.
No anhelo una vida cómoda, no me veo capaz de vivirla, añoro mi petate y mi fusil... y la vida de campaña, pero me faltan Bandera y Capitán.
¡¡Te he visto, no te escondas¡¡
Muerte de mierda,
no me hagas esto,
no me humilles,
dame lo que merezco...
No soy un buen hombre,
pero merezco caer como lo que soy...
Siempre hay algo por lo que matar o morir.
Preferiría ser un perseguido a llevar la vida de esclavo que ahora tengo, nunca lo fuí hasta que salí del ejercicio de las armas.... "Canta, canta boína verde, que se oiga bien tu voz, que retumbe en las montañas, que engrandezca el corazón..."Recuerda lo que fuiste, sabes que morirás solo, sabes que sólo morirás.
El mundo sólo es una masa informe y gris, marcada al fuego...
Sólo en su individualidad despiertan... pero para mi es tarde.

¿Y mi petate...? Creo que necesitaré un armario...

Sun Tzu, en "El Arte de la Guerra", venía a decir algo así como que hay que evitar el combate que no puedas ganar, en mi niñez lo tarareaba de otra forma: Hay que saber esperar para tomar un buen flan... Mientras escribo estas lineas algo ha sucedido, algo que me descoloca y me da vértigo. Creo que me enfrento al mayor combate de mi vida, ¿sabré controlar todos los elementos?, ¿manejaré de forma idónea los accidentes del terreno?, ¿podré controlar a mi ejército, que no es otro que yo?
Ahora no estoy seguro de nada, pero he tomado una determinación,y tengo que llegar hasta el final, saber si puedo ser como un ciudadano normal y corriente.

-Pasa niño- El abuelo atronó con su vozarrón el descansillo del segundo piso. No me hizo falta tocar al timbre, el miraba desde la ventana con las persianas bajadas, como hacemos casi siempre... Siempre en penumbra, sin luces. La osera, definitivamente, olía peor que la mía... era normal, un hombrón de unos 120kgs, solitario, sin saber qué es una mujer que no sirva sino para joder. Ahora me venía a la mente lo que dijo una vez el guerrillero más famoso: el Ché... "Por la noche, en la sierra, sin ver nada, encontramos nuestras hamacas por el olor", sonreí de medio lado.
-Sientate-Y apartó de un manotazo un montón de ropa levantando así un olor todavía más penetrante. Me senté en el sofa raído de dos plazas e intenté acostumbrar los ojos a la penumbra. El se perdió por el pasillo meneando su cuerpo grande y pesado. Le oí orinar y segudamente trasteó en la cocina. Miré a mi alrededor y no vi más de lohabitualde lo que se acostumbra a tener en una osera.; otra cosa es la base, todos tenemos una, él, creo, la tenía por Hernani, por los datos que le había escuchado en otras ocasiones. Al poco eclipsó la poca luz que entraba por el quicio de la puerta y me alargó un vaso ancho y una botella de un whisky que no había visto nunca...- ¡¡Zorionak¡¡- y me desdobló de una palmada en la espalda.
Después de trasegarnos la botella y con los ojos brillantes volvió a romper el silencio- Bueno, ¿qué?, ¿me vas a decir algo?
-Abuelo...-carraspeé, no era fácil- Creo que voy a deshacer el petate...
-¿Francia otra vez?- Miró al suelo.-¿Marsella o Auvagne?
-No abuelo... Lo dejo...
-Bien... No sé... En fin, tengo que dejarte, hay cosas que hacer, ya sabes...
-Si, tranquilo... ¿esta noche en el lugar donde las señoritas fuman?
-No te libras de pagar, bobopoya, esa botella valía más que tu.
Me abrazó antes de mirar por la mirilla, sentí un nudo en el pecho.
Al salir del portal el sol me destrozó las pupilas, aproveché para frotarme los ojos... estaban humedos.

Caballo Blanco en la vieja Iruña

Eran aproximadamente las tres de la tarde, iba a ser la ultima comida que en mucho tiempo tendría con mi madre. Fue entonces cuando sonó... me tensé y mi madre hizo lo propio... sonó lejano pero potente, mi hermana preguntó desde el cuarto de estar que si habíamos oido.
-Sí- mustió mi madre.
-No me ha sonado nada bien-insitió mi hermana...
La imaginé dando pecho a mi sobrina.... Mi madre y yo mirabamos callados los platos humeantes, callados, sabiendo qué decir pero sin más ganas que de abstraernos en nuestros pensamientos. Yo sabía que aquello no era una bomba (cuando las has vivido sabes de sobra cómo son...) pero ¿qué mas daba?. De pronto sentí lo que muchas otras veces: rabia, dolor, impotencia.... y ganas de revancha.... sé que aquello no respondía a un atentado real, pero me entristeció hasta la raiz de mi debilidad, ¿siempre resignación? ¿siempre pensar en silencio? ¿intentar evaluar desde la lejanía de un par de kilometros cuántos habrían caido....?
Me serví el segundo plato (que maravilla) y repetí... mi madre sonrió y aunque exclamó alguna objección sé que estaba satisfecha de que lo hiciese. Antes del postre recibí la llamada. El "Abuelo" quería verme.
-"Niño", tengo un"single" de las lowlands que merece ser degustado como corresponde... haz loshonores de abrir la botella para mi... Te espero en dos horas en mi osera.
No dijo nada mas, colgó. Para otra persona quizá fuese un acto de descortesía, pero para la gente como nosotros no. Nada de conversaciones sobrantes, jilipollas, que no llevan a ningún sitio... lo importante, mano a mano...
Terminé el postre, jugué con mi sobrina, me despedí de aquellas tres mujeres por las que daría la vida y salí de la casa. Todavía me daba tiempo a visitar mi rincón favorito de la vieja capital del reino: el caballo blanco... qué paz sentía alli solo. Es cierto que siempre acostumbraba a llevar a mis conquistas a ese lugar, pero como algún otro, sólo eran míos estando a solas.
¿Debía seguir adelante?, ¿tomaba en serio mis últimos pensamientos sobre Francia?, ¿qué cojones estaba haciendo?... Me sentía viejo desde mis conversaciones con aquella aparición, joven, vital, fresca y... y lejana e irreal...¿cómo me podía haber llegado tan adentro? Sospecho que en realidad ella fué sólo la espoleta, despertó algo en mi... algo profundamente dormido y callado... Seguí caminando y mi pie todavía se resentía de la última algarada: el empeine dolorido y el costado de la pantorrilla dormido e inútil... Tenía la sensación de andar como los idiotas (y asi era). Me reconfortó verel pasadizo elevado despues de atravesar la trasera de la catedral (con esa fuente tan acojedora) y encontrarme con la fria posada abierta, ahora era mía.
-Un patxaran frio, casero, sin hielo, por favor.- Sonreí a la camarera... Le gusté. Me acodé en la barra para poder ver bien el local, mmmmm, frio como siempre, a mi gusto, y vacío...
¿Cómo era posible que me estubiese planteando el dejarlo siquiera? ¿qué es lo que realmente había removido aquella extraña? ¿podría ser una persona normal, de a pie algun día?. No, no lo creí...
Sonaba Liam O'Flynn, the pilgrim, esa gaita.... seguro que tenía antepasados celtas, me relajaba como pocas cosas lo hacian. Miré a la camarera y le sorprendí haciendo lo mismo, apartó la mirada rápidamente hacia el "Gara"... La imaginé en mi cama... rubia y menuda, sudando debajo de mi, jadeando y soportando mi peso y mis envites...